El alcalde novoprogresista de Naranjito, Orlando Ortiz Chevres, se expone a ocho (8) años de cárcel por intervenir ilegalmente con una electora paciente de cáncer y alterar un documento electoral. Los hechos están contenidos en una declaración jurada de una persona electora de su partido, quien asegura participó de la primaria de verano pasado y fue coaccionada por el alcalde para que votara por Pedro Pierluisi y no por Jenniffer González, la que ella prefería. “Me quitó la papeleta, la votó y me dio otra y él mismo votó por mí”, señala Carmen M. Cotto Rodríguez. La querella ya está radicada en la fiscalía del Tribunal de Bayamón bajo el número 2024-7-154-002801. La pena de ocho (8) años de cárcel es una fija, según estipula el actual Código Electoral.
El pasado 2 de octubre, el candidato popular a la alcaldía de Naranjito, Julián Crespo López, celebró una conferencia de prensa en la sede de la colectividad en Puerta de Tierra junto a la candidata al Senado por acumulación, Ada Álvarez Conde, para presentar la declaración jurada y audio de la ciudadana Cotto Rodríguez, quien acusa al alcalde novoprogresista de varios delitos de índole electoral perpetrados en la primaria interna de su partido el pasado 2 de junio de 2024. La electora señaló en entrevista televisiva (NotiCentro 4 con Felipe Gómez Martínez) que se tardó en radicar la declaración jurada “porque ningún abogado de Naranjito quiso atender mi caso. Tuve que buscar en otros pueblos”.
La declaración lee como sigue: “Soy Carmen M. Cotto Rodríguez, una naranjiteña quejándose, porque me tengo que quejar. Este año fui a votar a la primaria del 2 de junio, y el alcalde quedó en venirme a buscar y vino y me recogió, como a las tres menos cinco de la tarde. Se fue la luz y dije ‘no podré votar’, pero me dijeron que sí podía votar. El alcalde se bajó, buscó las papeletas para que votara, junto al Comisionado de la Policía Municipal. Y Orlando Ortiz Chevres (alcalde), cuando vio que yo le di el voto a Jenniffer González, me arrebató la papeleta de la mano y me dijo ‘mira ésta como está votando, en contra de uno’. Me quitó la papeleta, me la arrebató, cogió otra y votó él mismo por Pedro Pierluisi y me daño la papeleta donde había dado el voto por Jenniffer González. Seguí votando por lo otro y esperé que se montara a la guagua y le dije lo que tenía que decir: que eso no se hacía, pero que había un Dios justo y poderoso, y el se creía que ser así tan charlatán como fue, esto no se iba a quedar así. Gracias a Dios que Jenniffer salió victoriosa, pero cuando Richard estaba votando, Richard García Matos, el que me cuida a mí, estaba votando, el alcalde le dijo ‘yo espero que tú sepas por quién votar’, como si eso fuera así, mandando, como si nosotros fuéramos hijos de él. Pero, él se cree que uno tiene que dejarlo, como no es. Pero esto lo va a saber todo el mundo, porque esto no se le hace a nadie. Yo que estoy enferma y encamada. Yo le presté el voto por dos cuatrienios, pero ya éste no. Ya se acabó. El abuso de él con el pueblo de Naranjito, de alguna manera se tiene que acabar. Espero que sea este año ya. Hasta aquí. Se acabó”. (Fin de la transcripción).


