El Sr.Tony Hinchcliffe, un desconocido alegado comediante, quien fuera contratado para proveer entretenimiento en la actividad de Donald J. Trump, se refirió a Puerto Rico como una isla de basura en su alocución en el Madison Square Garden en Nueva York.
De inmediato la campaña de Donald J. Trump, a través de su portavoz hispano Jamie Flórez, expresó su rechazo a esas declaraciones las cuales “no reflejan para nada los sentimientos que tiene el candidato a presidente por el Partido Republicano hacia la isla y sus residentes”.
De igual forma, los asistentes al acto expresaron de inmediato su repudio y rechazo a las expresiones del supuesto comediante.


