Las delegaciones del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) en ambos cuerpos legislativos anunciaron una ofensiva en los municipios del país que busca garantizar la protección de derechos fundamentales de las comunidades inmigrantes en Puerto Rico ante los arrestos y redadas que realizan las autoridades federales.
Se trata de una ordenanza para someterse ante la consideración de las legislaturas municipales y establecer así la política pública de los municipios para que se garantice la protección a lugares considerados como sensibles por su importancia en el ejercicio de derechos fundamentales, clarificar y uniformar los parámetros legales bajo los que se regirán las interacciones entre las entidades municipales y las autoridades federales de inmigración y para asegurar que sean en estricto cumplimiento con el estado de derecho.





