Los grupos ambientalistas lo sabían. El partido independentista puertorriqueño y sus legisladores estaban atentos, el pueblo había escuchado rumores, pero aún así sorprendió a muchos con la diligencia y rapidez que se dio el proceso en el que la reserva natural Finca Nolla en Camuy pasó de un solo plumazo del gobierno central a la administración Municipal de éste municipio.
La Asamblea Legislativa dio paso a dos resoluciones conjuntas que permitirían transferir al Municipio de Camuy la Finca Nolla, una reserva natural protegida, y el Parque Nacional de las Cavernas del Río Camuy, que, en sus años de gloria, llegó a ser la segunda atracción natural más visitada en Puerto Rico.
Según la portavoz del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) en el Senado, Adrián González, La aprobación de las resoluciones conjuntas de la Cámara 145 y 147 pone en riesgo la preservación de ambos espacios naturales.
La Finca Nolla forma parte del inventario de áreas con prioridad de conservación que administra el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), propietario de las tierras desde 2011. De las 115 cuerdas que integran el espacio ecológico, el 85% está compuesto por humedales estuarinos y palustres.
El autor de la Resolución de la Cámara 145, el representante Joel Franqui Atiles, alega que, desde el 2015, el Municipio de Camuy –como parte de un acuerdo de colaboración– ha asumido un rol activo en el desarrollo del área y en la búsqueda de posibles alianzas público-privadas que permitan maximizar el uso del predio, pero la falta de titularidad “limita” su alcance.
“¿Qué tipo de alianza público-privada puede darle un mejor uso del que le ha dado la Universidad de Puerto Rico (UPR) y el DRNA por la pasada década?”, señaló González, en referencia al programa Vida Marina del recinto de Aguadilla de la UPR, que realiza iniciativas en el área para la preservación y restauración de dunas.
“La Finca Nolla es una reserva natural y a resolución, así lo dice, ella sigue siendo una reserva natural. En vez de administrarlo el Gobierno Central, lo administraría el Municipio de Camuy, es una transacción de gobierno a gobierno. Aquí esto no le pertenece a ninguna compañía ni empresa privada. Pero aquí tenemos sobre 36 reservas naturales, que si tú te buscas en las páginas de internet esas reservas naturales, tú puedes navegar en kayak por por ellas. Ahora mismo tu puedes reservar por internet para navegar en kayak por la Bahía Bioluminiscente y es una reserva natural. Tú puedes adquirir paquetes para ir al Yunque. Existen programas ecoturísticos que te permiten cierto uso moderado de desarrollo y a la misma ves de preservación’’ señaló Franqui Atiles, en entrevista radial en el programa Dialogando con Manolo.
Según el representante, el Municipio desea crear ese tipo de desarrollo eco turístico a la ves que sirve de custodio de los terrenos. El legislador entiende que una cosa puede ser compatible con la otra, si se hace correctamente.
“Mira allí se puede además hacer lo que se conoce como “bird watching”, observación de aves o avistamiento de aves, se pueden hacer caminata, o practicar senderismo, cosas que no estamos promocionando porque no teníamos un lugar como la Finca Nolla disponible. Pero de algo pueden estar seguros y es que la reserva natural Finca Nolla va a continuar siendo reserva natural. Lo único qué en vez de estar administrada por el Gobierno Central, sería por el municipio de Camuy”, aseguró el representante por el Distrito 15.
Sin embargo, líderes ambientalistas opinan que mucho de los trabajos e investigaciones que se vienen realizando en la Reserva Natural se vean afectados por un alegado desarrollo ecoturístico controlado por una administración municipal qué según ellos, no tiene ninguna experiencia administrando una reserve natural.
En estos momentos el Programa Vida Marina (UPR Aguadilla) desarrolla un trabajo de restauración post-huracán María, el programa Vida Marina de UPR Aguadilla co-lidera proyectos de recuperación de manglares y dunas desde 2017, tras la devastación causada por el huracán María. Este esfuerzo incluye la siembra de más de 150 árboles de mangle (rojo, negro y blanco) en áreas donde el manglar palustre fue casi eliminado.
Este estudio utiliza metodología científica, técnicas de siembra directa en terrenos blandos, seleccionando especies nativas para combatir especies invasoras como la yerba enea y promover la biodiversidad. El enfoque integra las tres especies de mangle para optimizar el crecimiento mutuo y la estabilidad del ecosistema. Del mismo modo están desarrollando un proyecto continuo (2019-presente), en alianza con el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) y el Servicio Forestal de EE.UU., ejecutan el “Proyecto de Fortalecimiento de los Sistemas Costeros”, que combina restauración ecológica, educación ambiental y participación comunitaria.
También se destaca la colaboración con grupos ambientalistas y comunidades y Alianzas estratégicas. Vida Marina (UPR) trabaja con organizaciones como Conservación Costera Puerto Rico (CoCoPR), Bosque La Yaguaza y voluntarios locales. Juntos movilizan a decenas de voluntarios para actividades de siembra y monitoreo, como la reforestación en el “lote #4” de Finca Nolla .
En el pasado estos grupos, apoyados por investigaciones de UPR, han impulsado acciones legales para proteger la reserva. Por ejemplo, en 2024, documentaron riesgos ecológicos para oponerse a la carrera “Titan’s Race”, que amenazaba dunas y zonas de anidación de tortugas. Su presión contribuyó a la denegación del permiso por el DRNA.
El grupo Campamento Dunas convocó recientemente una manifestación de diversos grupos ambientalistas en los predios de la reserva, donde puntualizaron el impacto en Conservación de Especies Amenazadas que se viene realizando en el lugar d hábitats críticos. Las investigaciones de UPR identifican la reserva como zona clave para ocho especies endémicas de aves, (de las 19 existentes en Puerto Rico) y tortugas marinas en peligro como la Chelonia Mydas (tortuga verde). Los manglares restaurados protegen sitios de anidación y alimentación.
Gracias al trabajo de estos estudiantes se realiza un monitoreo activo donde rastrean especies migratorias y evalúan la recuperación post-huracán, proporcionando datos al DRNA para políticas de conservación.
Su trabajo, respaldado por alianzas con grupos ambientalistas y agencias, demuestra un modelo exitoso de conservación basado en datos empíricos y participación ciudadana. Los desafíos persisten, pero las estructuras de cooperación establecidas ofrecen un marco sólido para proteger este ecosistema único.
Estos grupos defensores del ambiente no solo pusieron en tela de juicio la capacidad de un ente municipal para hacerse cargo de tan importante recurso ecológico sino que todo este movimiento se hizo según ellos sin ninguna transparencia ya que al momento estos desconocen cuales serán los planes a corto y largo plazo con la reserva natural.
“Bueno, lo que pasa es qué si tú lees la resolución, como está el proyecto que se aprobó, yo no le estoy cambiando ningún uso, ningún uso a la reserva natural. Para que me entiendan, no le estoy cambiando el uso, ningún tipo de uso a esta reserva. Esta reserva, y tengo que felicitar a los estudiantes de la UPR, la mayoría de ellos, con los proyectos de dunas que han hecho alí, que es espectacular. Todos esos proyectos siguen. Y el municipio tendría esta oportunidad de invertir más recursos para ayudar a esos programas. Si tuviéramos algo ecoturístico, como lo tiene la Hacienda Esperanza en Manatí, que lo trabaja ‘Para la Naturaleza”, y tú ves la página de ellos, ellos promocionan Hacienda Esperanza, y es una reserva natural”, apuntó el representante.
‘Sería estupendo que escuela que está al lado abandonada, que no es parte de la reserva, la escuela Pablo Ávila, y la desarrolle un proyecto ecoturístico también, o una hospedería pequeña. Hay miles de formas de turismo, la gente está buscando un turismo de experiencia, por eso Puerto Rico tiene tanto repunte en el turismo, porque le vendemos experiencias, experiencias a la gente. Mira el parque de la ciencia, ¿cuánto tiempo estuvo cerrado y sin utilizar? Y ahora lo cogió esta compañía Toro Verde y lo tiene espectacular, que todo el mundo quiere ir a visitarlo. Pero la reserva natural va a seguir conservándose, van a seguir los acuerdos con la Universidad de Puerto Rico, y cualquier otra persona que quiera. Tengo una intención real de proteger el ambiente”, dijo Franqui Atiles.