Durante mis nueve años como legislador y portavoz del PIP en la Cámara de Representantes he sido muy crítico de los constantes viajes pagados con fondos públicos por parte de los legisladores del PNP y del PPD. La inmensa mayoría de estos viajes no redundan en beneficio para la Legislatura o para el país, no promueven legislación, no son parte de un proceso de fiscalización e investigación al gobierno ni análisis de política pública, por eso los he catalogado como “turismo legislativo”.



