2022-1er Mes Después del Huracán Fiona
La pequeña casa de madera de Rosa Echevarría en el sector de San Isidro no pudo resistir la furia del huracán María, justo después de las fuertes lluvias del huracán Irma durante dos aterradoras semanas de septiembre de 2017.
Después de esa catastrófica pérdida vino un milagro: una casa nueva construida en tan sólo 12 horas por voluntarios de la congregación local de testigos de Jehová a la que pertenece la señora Echevarría. Éste es uno de los innumerables actos de amor que ayudaron a las víctimas a sobrevivir esta tragedia histórica e incluso prosperar.
La señora Echevarría se deleita con la memoria de los incansables voluntarios que comenzaron la construcción a las 8 a.m., para entregarle las llaves de su nuevo hogar esa misma noche. “No podía creerlo—exclamó—. Esto trae gloria a nuestro Dios”. Sin embargo, a pesar de lo devastadora que fue su pérdida en ese momento, lo que más recuerda cinco años después, es el milagro de la generosidad amorosa.


