“El Director del Negociado de Juegos de Azar de la Comisión de Juegos del Gobierno de Puerto Rico, el Sr. Alfredo Martínez Amador, ordenó la apertura de varios casinos sin que se concluyera la emergencia relacionada a la tormenta Ernesto y sin que estuvieran presentes los inspectores de juegos de azar, lo cual viola los procesos y leyes establecidas.” Así lo afirmó el vicepresidente de la Asociación de Inspectores de Juegos de Azar, Edwin Cabrera Valentin, al señalar que “el gobernador, Pedro Pierluisi Urrutía, en una conferencia de prensa en la tarde del miércoles 14 de agosto expresó que la isla se mantenía bajo la amenaza de fuertes lluvias y que los empleados públicos retornarían a sus labores el jueves 15 de agosto de 2024 según los jefes de agencias así lo notificaran. La Comisión de Juegos del Gobierno de Puerto Rico, en un acto irresponsable, cuando habían sobre 700,000 mil personas sin el servicio de energía electrica y sobre 250,00 mil personas sin servicio de agua y gran porción de la isla bajo fuertes inundaciones, decidió que la prioridad de la agencia era la de abrir las salas de casino alrededor de la isla. De esta forma incumplió con la directriz del Gobernador al no tomar en cuenta que los Inspectores de Juegos de Azar de la Comisión se encontraban, al igual que miles de puertorriqueños, pasando los estragos de la tormenta, con carreteras intransitables por las inundaciones, bajo lluvias y sin el servicio de energía eléctrica y agua potable.”

Cabrera Valentin añadió que “el Sr. Martínez Amador mediante comunicado ordenó la reapertura de las operaciones de los casinos, a partir de las 6:00 p.m. del 14 de agosto de 2024, sin haberse ejecutado las normas establecidas en el Plan Para el Manejo de Emergencias y Desastres de la Comisión de Juegos para atender esta emergencia, ni establecer por escrito anticipadamente como se manejarian las operaciones. Asi sucedió en 5 casinos que no contaron con la presencia de un Inspector o un Representante designado por la Comisión de Juegos e induciendo a error a todo el aparato Fiscalizador de los casinos, entiéndase Inspectores, Supervisores de Inspectores y el Departamento de Recaudaciones y especialistas de la Comisión de Juegos del Gobierno de Puerto Rico. Claramente la Ley #221 indica que los casinos no pueden abrir, ni operar sin la presencia del Inspector.”


