Sada, icono de la fusión afrolatina en Estados Unidos, incursiona en el latín jazz con “Negrita”, una canción de cuna, pero un manifiesto de identidad.
La talentosa cantante, compositora y chelista afirma que se trata de una canción muy especial para ella, porque la escribió dedicada “a la personita más importante” de su vida.

“Es mi manera de cantarle amor, protección y raíz. Es una canción de cuna, pero también un manifiesto de identidad. Es la mezcla de lo que soy: una mujer afrocubana, artista, hija, madre espiritual y guardiana de una memoria ancestral”, explicó Sada.
En “Negrita” se unen el guaguancó (con toda su fuerza, ritmo y tradición), el chelo, que es su acompañante de vida, y el lenguaje del jazz, que representa su formación, libertad y camino artístico.

“La palabra ‘negrita’ viene desde el amor más profundo, como me la decían a mí en casa. Quise resignificarla, abrazarla, y convertirla en música que arrope. Esta canción no solo arrulla, sino que también afirma, recuerda y honra”, añadió.
El sencillo “Negrita” está disponible en todas las plataformas digitales.
La canción incluye palabras en yorubá (lengua nativa de su padre africano) como ñaña, que significa abuela; abebé (abanico) y lukumí (descendientes yorubá en Cuba y término espiritual y de pertenencia).
“Quise unir todas mis voces: la de mujer afrocubana, madre y artista formada en el jazz y en la música clásica. Por eso incorporé el chelo, no solo como instrumento, sino como una extensión de mi identidad. Lo uso para cantar sin palabras, para llorar, para arrullar. Es mi manera de tejer la herencia africana con el lenguaje académico que también forma parte de mí”, apuntó.


