Hatillo, Puerto Rico – En su misión de ofrecer servicios terapéuticos integrales y de alta calidad, Learn & Grow Therapy Group ha incorporado a su programa clínico un servicio especializado de terapia educativa, diseñado para apoyar a niños, adolescentes y jóvenes universitarios que enfrentan desafíos en el proceso de aprendizaje, organización académica y desarrollo de destrezas cognitivas.
Este servicio se integra al enfoque multidisciplinario que caracteriza a Learn & Grow Therapy Group, donde cada intervención se realiza de forma individualizada, con metas claras, técnicas basadas en evidencia y un equipo clínico altamente capacitado.
“La terapia educativa no es tutoría ni es repaso escolar. Es una intervención estructurada con estrategias específicas para fortalecer los procesos cognitivos y académicos que permiten a un estudiante desarrollarse y alcanzar su potencial,” afirmó Irelis Pérez, presidenta de Learn & Grow Therapy Group.

¿A quién está dirigida la terapia educativa?
Este servicio está dirigido a:
-
Niños con rezago académico, dificultades de atención, problemas de lectoescritura o comprensión matemática
-
Adolescentes con desorganización, ansiedad escolar, bajo rendimiento, dificultades en trabajos escritos o comprensión lectora
-
Universitarios que necesitan apoyo para manejar carga académica, técnicas de estudio, manejo del tiempo, ansiedad por exámenes o desarrollo de pensamiento crítico
Cada terapia se adapta a la edad, el nivel educativo y las necesidades particulares del paciente. Se pueden trabajar destrezas como:
-
Comprensión lectora
-
Resolución de problemas matemáticos
-
Redacción y organización de ideas
-
Memoria de trabajo
-
Atención sostenida
-
Manejo del tiempo y planificación académica
-
Desarrollo de la motivación y autoconfianza escolar
“Mi hijo estaba en cuarto grado, y ya pensábamos que no le gustaba la escuela. En Learn & Grow Therapy Group nos explicaron que tenía debilidades en memoria de trabajo y comprensión lectora. No era desinterés, era una necesidad. Con la terapia educativa aprendió a organizar ideas, retener lo que leía y ganar confianza. Ahora estudia con entusiasmo,” compartió Maritza López, madre de un niño que recibe el servicio.

“Empecé la universidad con mucha ilusión, pero pronto me sentí desbordado. No sabía cómo estudiar, me costaba organizar mi tiempo y empecé a fallar en las notas. En terapia educativa me enseñaron estrategias reales. No me sentí juzgado, sino apoyado. Hoy soy más eficiente y me siento capaz,” comentó Ángel Rivera, estudiante universitario de segundo año.

