La Unión Internacional de Trabajadores de la Industria Automotriz, Aeroespacial e Implementos Agrícolas de América (UAW por sus siglas en inglés), Local 2555, Federación de Supervisores y Gerenciales del Departamento de la Familia, responsabilizó a la agencia y al gobierno por la crisis laboral que enfrentan los empleados y gerenciales, al denunciar que la falta de personal, la sobrecarga de tareas, la ausencia de recursos y la mala planificación administrativa están afectando directamente los servicios que reciben menores, adultos mayores y familias vulnerabilizadas en Puerto Rico.
“Lo que ocurre en el Departamento de la Familia no es culpa de sus empleados, ni de los supervisores ni de los gerenciales. Es el resultado de años de abandono, falta de reclutamiento, mala administración y ausencia de voluntad para atender los reclamos del personal que sostiene los servicios esenciales de la agencia”, expresó Desiree López, representante internacional de UAW, y Representante de la Federación de Supervisores y Gerenciales del Departamento de la Familia, Local 2555 de la UAW.
Según denunció la organización sindical, los trabajadores, supervisores y gerenciales del Departamento de la Familia operan bajo una presión insostenible, obligados a atender cargas de trabajo excesivas, casos acumulados, emergencias fuera de horario, procesos de alto riesgo y funciones adicionales que muchas veces no les corresponden, todo en medio de una estructura administrativa que no provee el personal ni las herramientas necesarias para cumplir con la misión de la agencia.

López sostuvo que la situación afecta a trabajadores sociales, técnicos, supervisores y demás personal que interviene directa o indirectamente en la prestación de servicios a los ciudadanos.
“El colapso operacional de la agencia no puede seguir siendo descargado sobre los empleados y gerenciales que, aun en condiciones adversas, continúan respondiendo a menores, adultos mayores y familias en situaciones de vulnerabilidad. Todo esto mientras la agencia y la Secretaria siguen sumergidas en un mar de escándalos y serías insinuaciones de corrupción y contrataciones dudosas”, añadió.
López insistió en que el personal de la agencia está agotado, frustrado y sobrecargado ya que se les exige responder como si la agencia funcionara con todos los recursos.
“La realidad es que faltan trabajadores, faltan conductores, faltan mecanismos de apoyo y sobran órdenes imposibles desde los niveles administrativos. La falta de reclutamiento y retención de empleados ha provocado que personal de distintas áreas y posiciones tengan que asumir tareas extraordinarias, atender casos fuera de su oficina local, cubrir vacantes, coordinar transportación, responder a crisis y asumir responsabilidades adicionales sin la compensación adecuada ni condiciones laborales justas”, puntualizó la líder sindical.

“Cuando una agencia no recluta, no retiene, no paga justamente y no atiende sus propias deficiencias, el resultado es una crisis como la que estamos viendo. No se puede responsabilizar a los empleados, ni a gerenciales por las fallas de un sistema que el propio gobierno ha permitido deteriorar”, sostuvo López.
UAW afirmó que la secretaria del Departamento de la Familia debe asumir responsabilidad directa por la situación y tomar medidas inmediatas para atender la falta de personal, revisar las escalas salariales de todos los empleados gerenciales y supervisores compensar el trabajo extraordinario, garantizar recursos adecuados y establecer un plan real para estabilizar las operaciones de la agencia.
“La secretaria del Departamento de la Familia tiene que dejar de mirar esta crisis como un problema interno de personal. Esto es una crisis institucional que afecta servicios esenciales y que pone presión indebida sobre quienes todos los días sostienen la agencia con su trabajo”, afirmó López.
La organización sindical reclamó al gobierno actuar con urgencia antes de que la crisis continúe afectando la calidad y continuidad de los servicios dirigidos a la niñez, adultos mayores y familias vulnerables.
“Este reclamo es para señalar al verdadero responsable de lo que pasa en la agencia. El responsable es una administración que no ha provisto los recursos, el personal ni las condiciones necesarias para que el Departamento de la Familia cumpla con su deber. El país necesita una agencia funcional, y eso comienza por respetar y apoyar a sus trabajadores”, concluyó López.

