La Oficina para el Desarrollo Socioeconómico de las Comunidades (ODSEC) comenzó un programa en varios municipios para atender casos de pobreza extrema, evitando que se agraven en las comunidades más vulnerables de la isla.

La directora ejecutiva de ODSEC, Dra. Keren Riquelme Cabrera, explicó que esta iniciativa surge tras identificar un patrón recurrente de casos en condiciones sumamente precarias, particularmente entre adultos mayores y familias en rezago social.
“Estamos viendo una realidad que no podemos ignorar. No se trata de un caso aislado, sino de múltiples situaciones de pobreza extrema que requieren intervención inmediata y coordinada”, expresó.
Como parte de esta fase, personal de ODSEC ya ha intervenido comunidades en Loíza, donde se atendió un caso de alto nivel de vulnerabilidad, así como en Fajardo, específicamente en la comunidad Maternillo, donde se identificaron varias situaciones críticas que ya están siendo atendidas.
A su vez, la agencia mantiene esfuerzos activos en la región norte, incluyendo intervenciones previas en Utuado y Adjuntas, donde se han logrado completar ayudas mediante la entrega de enseres, coordinación comunitaria y apoyo directo a envejecientes en condiciones de vulnerabilidad. Algunos de estos casos han sido trabajados en colaboración con líderes comunitarios y organizaciones sin fines de lucro, fortaleciendo una red de apoyo más amplia.

Como parte de estas intervenciones, ODSEC ha distribuido equipos y enseres esenciales, incluyendo selladores, pintura, neveras, estufas y lavadoras en comunidades como Villa Muñeco y la barriada Clark en Culebra, así como en sectores de Hatillo, Barceloneta, Arecibo, Naranjito, Loíza, Camuy, Utuado y Cabo Rojo, impactando directamente hogares en condiciones de alta vulnerabilidad y contribuyendo a mejorar su calidad de vida.
“Estamos activando esfuerzos en distintos municipios al mismo tiempo, porque la necesidad es real y urgente. Cada caso representa una vida que merece dignidad”, sostuvo Riquelme Cabrera.






