Miles de familias continúan expuestas a inundaciones mientras el proyecto de control del Río Grande de Arecibo acumula décadas de estudios, cientos de millones en asignaciones y nuevos retrasos
ARECIBO – Cada vez que un sistema de lluvias intensas amenaza el norte de Puerto Rico, cientos de familias de Arecibo vuelven a mirar con preocupación el cauce del Río Grande. Para muchos residentes del casco urbano, Jarealito, Hato Abajo, Santana, Víctor Rojas, El Vigía y otros sectores cercanos, las inundaciones no representan una posibilidad remota, sino una experiencia repetida durante generaciones.
Paradójicamente, la solución para reducir ese riesgo comenzó a estudiarse hace más de cuatro décadas. Desde entonces, el Proyecto de Control de Inundaciones del Río Grande de Arecibo ha sobrevivido a cambios de gobernadores, congresos, alcaldes, administraciones federales y revisiones técnicas. Sin embargo, la obra aún no ha sido completada.
Hoy continúa siendo considerada por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (USACE) como la obra de infraestructura más importante para Arecibo.

Un problema identificado desde el siglo pasado
Las frecuentes inundaciones llevaron al USACE a iniciar estudios hidrológicos y de ingeniería durante la segunda mitad del siglo XX. El crecimiento urbano alrededor del río y las pérdidas ocasionadas por eventos de lluvia demostraban que el cauce existente no ofrecía la capacidad suficiente para proteger las comunidades más vulnerables.
Durante años, la iniciativa permaneció en la etapa de planificación y diseño. La magnitud del proyecto, su costo y la necesidad de cumplir con múltiples requisitos ambientales provocaron que el desarrollo avanzara lentamente.

Primeras fases de construcción
El proyecto comenzó a materializarse durante la primera década de los años 2000.
Durante la administración del entonces alcalde Frankie Hernández Colón, se desarrollaron varias de las primeras obras permanentes de control de inundaciones, incluyendo estructuras de protección, mejoras hidráulicas y trabajos relacionados con el Río Tanamá y el Río Santiago.
Posteriormente, parte de esas estructuras fueron oficialmente transferidas al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales para su operación y mantenimiento por el Cuerpo de Ingenieros.
Sin embargo, la etapa principal del proyecto —la de mayor inversión económica— quedó pendiente.

Una obra que siguió aumentando de costo
Mientras pasaban los años, el proyecto continuó siendo objeto de revisiones de ingeniería.
Los nuevos criterios de diseño, los cambios regulatorios, el aumento en los costos de construcción, las revisiones ambientales y la inflación provocaron que el costo estimado creciera considerablemente.
Lo que originalmente se proyectó décadas atrás con un presupuesto significativamente menor terminó convirtiéndose en una obra cuyo costo ronda actualmente los $200 millones de dólares, según expresiones públicas realizadas en 2026.

La intervención del Congreso y Jenniffer González
Uno de los momentos más importantes para el proyecto ocurrió en 2018.
La entonces comisionada residente Jenniffer González Colón anunció que el Congreso de Estados Unidos aprobó un paquete extraordinario de fondos para proyectos de infraestructura del Cuerpo de Ingenieros tras los huracanes Irma y María.
Dentro de esa legislación se incluyó una asignación aproximada de $82.9 millones de dólares destinada al Proyecto de Control de Inundaciones del Río Grande de Arecibo, considerada una de las mayores asignaciones federales obtenidas para esta obra. Esa partida permitió reactivar el proyecto y garantizar recursos para continuar con las próximas fases.
Años más tarde, ya como gobernadora, González Colón indicó que una de las prioridades de Puerto Rico ante la nueva legislación federal de recursos de agua es precisamente asegurar que proyectos como el de Arecibo puedan continuar recibiendo recursos aun cuando sus costos hayan aumentado respecto a las estimaciones originales.

Nuevos anuncios… pero pocos avances visibles
En 2023 el USACE anunció que esperaba reiniciar importantes trabajos de construcción durante ese año.
La información generó expectativas entre los residentes de Arecibo luego de varios años sin movimiento significativo. Sin embargo, al llegar 2026 las principales estructuras contempladas para la etapa final todavía no reflejaban el ritmo de ejecución esperado.
La situación llevó al Senado de Puerto Rico a intervenir.
El Senado ordena una investigación
En marzo de 2026 el Senado aprobó la Resolución 388 para investigar el estado del proyecto.
La medida ordenó examinar:
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el desarrollo de la obra;
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la disponibilidad real de fondos;
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los retos técnicos y administrativos;
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la coordinación entre el USACE, el DRNA y el Municipio de Arecibo;
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el alcance actual del proyecto.

El senador por el Distrito de Arecibo, Héctor “Gaby” González López, sostuvo que la ciudadanía continúa sin observar avances proporcionales a la magnitud de los recursos anunciados y señaló que el proyecto, cuya culminación se había proyectado para 2028, seguía enfrentando retrasos.
¿Qué contempla realmente el proyecto?
Contrario a la percepción de muchos ciudadanos, la iniciativa no consiste únicamente en canalizar el río.
El diseño incluye:
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construcción de muros de contención;
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diques de protección;
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mejoras al cauce del río;
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reemplazo de tres puentes;
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canal de desviación del Río Santiago;
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obras complementarias en el Río Tanamá;
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mitigación ambiental de humedales;
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infraestructura recreativa y de acceso.

El objetivo es reducir significativamente el riesgo de inundaciones que históricamente han afectado miles de residencias, comercios e instalaciones públicas del municipio.
¿Por qué continúa detenido?
Hasta el momento no existe un documento público que atribuya el retraso a una sola causa.
La información disponible apunta a una combinación de factores:
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aumento considerable en el costo del proyecto;
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revisiones de ingeniería;
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procesos ambientales;
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necesidad de obtener nuevas asignaciones federales;
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contratación por fases;
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coordinación entre múltiples agencias federales y estatales.
Precisamente esos aspectos forman parte de la investigación ordenada por el Senado.
Hoy el alcalde de Arecibo, Carlos R. Ramírez Irizarry, junto al administrador municipal, Luis Rodríguez, se reunieron con el senador de distrito, Héctor ‘Gaby’ González López, en las facilidades de El Capitolio, para una reunión informativa junto a funcionarios del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (USACE), relacionada al dragado del Río Grande de Arecibo, para atender la situación de inundaciones.
Ramírez Irizarry agradeció al senador González por generar el encuentro, “pues hay un compromiso de hacer todas las gestiones necesarias para que este proyecto se pueda lograr. Los funcionarios estamos unidos en este esfuerzo”. Este es un proyecto autorizado desde 1996 por la ‘Federal Water Resources Development Act’.






