Desarrollado por un grupo de inversionistas puertorriqueños con más de 40 años de experiencia en aviación, construcción y desarrollo de infraestructura. Construcción del moderno complejo de aviación privada se espera estará finalizado para el verano de 2028, y comience operaciones a finales de ese mismo año.

El desarrollo de BlueSky generará aproximadamente 30 empleos durante la fase de construcción, entre 60 y 80 puestos directos permanentes y unos 110 empleos indirectos, estableciendo al mismo tiempo un nuevo referente para la aviación ejecutiva en Puerto Rico  –solidificando la posición de San Juan, Puerto Rico, como la principal puerta de entrada del Caribe hacia los Estados Unidos continentales.

Las nuevas instalaciones de BlueSky incluirán un centro integrado de inspección de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP por sus siglas en inglés) de EE. UU., lo que permitirá a vuelos internacionales que completar los requisitos realizar los trámites aduaneros directamente en el FBO antes de continuar hacia destinos en todo Estados Unidos como vuelos domésticos. Este proceso, ahorrará tiempo y mejorará la eficiencia operativa para las aeronaves procedentes del Caribe, Sudamérica, Europa y África.

“La aviación ejecutiva sigue evolucionando y Puerto Rico necesita una infraestructura que respalde a la próxima generación de operadores internacionales”, afirmó José Maldonado, socio principal de BlueSky San Juan. “El proyecto ha sido diseñado para ofrecer una experiencia de clase mundial y, a la vez, amplificar el papel estratégico de Puerto Rico como puerta de entrada del Caribe hacia el territorio continental de EE. UU.”

Ubicado en la plataforma 12, junto a la pista 10 y en el lado sur del Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, BlueSky San Juan goza de una ubicación privilegiada que permite ofrecer uno de los tiempos de rotación de aeronaves más rápidos del aeropuerto.

Las aeronaves podrán rodar directamente desde la pista hasta el FBO en cuestión de segundos, minimizando así los desplazamientos en tierra y los tiempos de traslado de los pasajeros.

El complejo de aviación incluirá una terminal ejecutiva de 8.000 pies cuadrados, más de 60.000 pies cuadrados de espacio de hangares distribuidos en tres unidades de 20.000 pies cuadrados cada una, y una plataforma para aeronaves de aproximadamente 275.000 pies cuadrados, capaz de dar servicio y albergar desde aviones ejecutivos ligeros hasta aeronaves ejecutivas de ultra largo alcance, aviones militares y aviones de fuselaje ancho, incluido el Boeing 747.

El nuevo terminal de aviación privada ofrecerá instalaciones de primer nivel para pasajeros y tripulaciones, incluyendo salas VIP ejecutivas, áreas exclusivas para pilotos, salas de conferencias y de planificación de vuelos, transporte terrestre y un ágil proceso de aduanas en las mismas facilidades.

BlueSky también contará una gama completa de servicios, tales como abastecimiento de combustible, servicios de asistencia en plataforma (line services), manejo de aeronaves y carga, alquiler de hangares, guiado y remolque de aeronaves, equipos de apoyo en tierra, servicio de catering a bordo de clase mundial, coordinación de aduanas, transporte ejecutivo y apoyo para operaciones nacionales e internacionales.

Los operadores con base en Puerto Rico se beneficiarán de un acceso inmediato a la plataforma y de conexiones directas con la red principal de carreteras de la isla.  Las instalaciones se encuentran a unos cinco minutos de las terminales comerciales del aeropuerto y a menos de 15 minutos de las principales zonas hoteleras, financieras y turísticas de San Juan, lo que facilita el acceso tanto para aeronaves con base permanente como para operadores en tránsito y viajeros corporativos.

Como aeropuerto internacional certificado por la FAA, que opera las 24 horas y apto para todo tipo de condiciones meteorológicas y capacidad completa para aproximaciones por instrumentos, el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín sigue siendo una de las principales puertas de entrada para la aviación ejecutiva en el Caribe.

BlueSky FBO reforzará aún más esta posición al añadir más de 60.000 pies cuadrados en nuevos espacios de hangar, ayudando a recuperar el espacio de hangar perdido tras los huracanes Irma y María y dando cabida a las aeronaves ejecutivas actuales, que son de mayor tamaño y tienen mayor autonomía de vuelo.

Maldonado, coronel retirado del Ejército de los EE. UU., fundó MN Aviation hace más de cuatro décadas y posteriormente desarrolló PAZOS FBO, empresa que más tarde fue adquirida por Jet Aviation. BlueSky representa el hito más reciente en la ilustre trayectoria de Maldonado y su firme compromiso con el desarrollo de la aviación en Puerto Rico.

El proyecto ha obtenido aprobaciones clave de la Administración Federal de Aviación (FAA), Aerostar Airport Holdings, agencias ambientales y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los EE. UU. Los trámites para las certificaciones operativas restantes avanzan en coordinación con las agencias federales y locales pertinentes.