Organizaciones sindicales y de la comunidad escolar se manifiestan en este momento, a la hora del almuerzo, en escuelas de todo el país para exigirle al Departamento de Educación (DE) ajustes inmediatos en los horarios de los planteles que operan bajo el plan de racionamiento de agua. Los manifestantes también llevaban pancartas exigiendo justicia salarial para maestros y no docentes, y exigencias para mejorar las condiciones de estudio y trabajo en los planteles.
El Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores y Trabajadoras (SPT-SEIU), la Federación de Maestros de Puerto Rico (FMPR), la Unión Nacional de Educadores y Trabajadores de la Educación (ÚNETE) y el Comité Timón de Padres y Madres de Educación Especial advierten que la combinación de la crisis del agua, las altas temperaturas y la reducción de personal representa un riesgo real para la salud y la seguridad de las comunidades escolares.
“Aquí estamos, en las escuelas, porque llevamos semanas advirtiendo lo mismo y el Departamento sigue operando como si nada estuviera pasando. Un horario escolar completo, bajo racionamiento y con este calor, es una decisión que pone en riesgo a los estudiantes y a quienes trabajamos en las escuelas. Lo que pedimos no es extraordinario: que se ajusten los horarios en las escuelas bajo el plan de racionamiento mientras dure la emergencia”, expresó Mariceli González, vicepresidenta del SPT.

La manifestación ocurre tras la reducción de aproximadamente 1,200 trabajadores de mantenimiento y 600 guardias de seguridad en el sistema. Parte del personal de mantenimiento que permanece en los planteles cumple jornadas de apenas cinco horas, lo que ha obligado a establecer días específicos para la limpieza de salones. En algunas escuelas, ciertos espacios se limpian apenas dos veces por semana.
“Hay planteles donde ya no se puede limpiar todos los salones, todos los baños y todas las áreas comunes en un mismo día, sencillamente porque no hay gente para hacerlo. Y a esa falta de personal se le suma el calor: tenemos escuelas con acondicionadores de aire instalados que no se pueden encender porque la infraestructura eléctrica no lo aguanta. Esas son las condiciones reales en las que se está pidiendo que se den clases”, detalló.
Las organizaciones insisten en los reclamos pendientes del personal que sostiene el sistema: aumento salarial para el personal no docente, el cumplimiento de los pagos de Carrera Magisterial junto a la apertura de su plataforma, una verdadera escala salarial para el magisterio y condiciones que garanticen un retiro digno.


