Kiwi, empresa de tecnología financiera (fintech) fundada en 2020 en San Juan, Puerto Rico, continúa ampliando su compromiso con las comunidades a través de Kiwi Te Resuelve, una iniciativa que lleva apoyo directo a pequeños comerciantes y emprendedores puertorriqueños.

Kiwi nació con la misión de facilitar el acceso al crédito de forma rápida, sencilla y segura, ofreciendo una alternativa completamente digital para ayudar a las personas a enfrentar imprevistos y necesidades financieras de la vida cotidiana. Ahora, mediante Kiwi Te Resuelve, ese compromiso también cobra vida en las calles y comunidades de Puerto Rico.
La iniciativa está dirigida especialmente a esos comerciantes que cada día levantan sus carritos, quioscos y pequeños negocios con esfuerzo, sacrificio y perseverancia.
La dinámica combina el alcance de las redes sociales con un impacto económico directo. Kiwi selecciona un pequeño negocio, anuncia la visita a través de sus plataformas digitales e invita a la comunidad a llegar y respaldarlo. Como parte de la iniciativa, Kiwi paga el consumo de las primeras 40 personas que lleguen, generando ventas inmediatas para el comerciante, atrayendo nuevos clientes y multiplicando la exposición del negocio en las redes sociales.
El resultado va mucho más allá de una promoción. Para muchos de estos comerciantes, una jornada de Kiwi Te Resuelve representa un impulso económico y, al mismo tiempo, una plataforma para que cientos o miles de personas conozcan las historias, productos y servicios que existen detrás de cada emprendimiento.

Los resultados de las visitas reflejan el poder de esta fórmula. En el negocio de Maneco, en Guaynabo, en apenas dos horas se logró vender todo el inventario disponible para ese día. Su alegría, carisma y energía conectaron rápidamente con la comunidad de Kiwi.
La iniciativa también llegó hasta Meche, en El Típico, en Caguas, cuya historia dejó un mensaje de perseverancia y positivismo frente a los retos que enfrentan diariamente muchos pequeños comerciantes.
En Dulce Limón, en Guaynabo, conocido por sus fresas con crema y limonadas artesanales, la respuesta de la comunidad permitió que, en solo dos horas, las ventas superaran por más del doble las alcanzadas durante su mejor día.
Otro de los rostros de la iniciativa ha sido Natasha, una joven emprendedora de 23 años que comenzó su negocio a los 18. Su jornada comienza desde las 3:45 de la madrugada y, junto a su pequeña hija, continúa trabajando para sacar adelante su emprendimiento. Su filosofía, “vamos pa’lante sí o sí”, resume el espíritu de perseverancia que Kiwi busca reconocer y apoyar.





